lunes, 8 de diciembre de 2008

Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana..


Me parece que he aprendido el significado de otra palabra: friki. Y lo he aprendido este fin de semana, después de visitar una exposición con gente muy, muy rara: un tío alto con careta y todo de negro, otro bajito, arrugado y verde..., la mayoría llevando palos de colores. Pero los frikis no son esos, no... son los que iban a ver esa exposición y decían cosas que no entiendo: que la fuerza te acompañe, el imperio contraataca... Lo peor de todo es que he descubierto que mi papi es un friki de esos (yo sospechaba algo antes de ir, pero cuando le vi que quería estrangular a un tío desde tres metros de distancia lo vi claro).



Pero para gente rara, rara, rara, los amigos de mis papis que nos han invitado a pasar el fin de semana en su casa. Son dos chicos que viven juntos y no sé como se entienden, porque hablan fatal (aunque la cosa es que entienden). Además, tenían una casa con un árbol muy grande lleno de luces y muñequitos en el suelo (la verdad es que con eso me lo he pasado genial). La pena es que no hubiera alguien de mi edad para charlar un rato. Según me he enterado, no les dejan tener niños, pero no sé por qué (yo, si no tuviera los papis que tengo, querría tener a Brad Pitt y Angelina Jolie; pero si no pudiese ser tampoco, no me importaría tener a dos papis o a dos mamis; mejor eso que no tener nada, no?).

Por cierto, ¿¿alguien me puede explicar por qué narices me han puesto esta cosa en la cabeza??


viernes, 14 de noviembre de 2008

Fin de semana en el campo


Hace una semana me llevaron a pasar el fin de semana al campo. Para el que no lo sepa, el campo es un sitio que está, por lo menos, en el polo norte: hacía un frío...!!!


Estuvimos en una casita (creo que por aquí la llaman iglú) muy bonita, con chimenea y todo y estuvimos paseando y viendo animales: cerditos, cervatilllos (mis papis no hacían más que decirles "bambi", pero no, eran ciervos chiquititos... es como cuando le dicen gua-gua a los perros), pollitos, ovejitas y catetitos.



Y hoy hemos ido a pasar el día a Granada. Me han llevado a un sitio que se llama Sierra Nevada, donde me han puesto mucha ropa: abrigo, gorro, guantes... total, ni que fuera el campo. Con el solito que hacía!

Después me han llevado a unos jardines muy grandes que antes eran de unos moros pero ahora no sé muy bien a quién pertenecen. Nos han contado muchas cosas sobre los anteriores dueños pero la que más me ha llamado la atención es que se casaban hasta con cuatro mujeres (pues sí que tenían paciencia estos tíos!!). Seguro que, con tanta mujer, se ponían morados (quizá de ahí venga lo de moro, no?).

Otra cosa que he aprendido es que los guías turísticos mienten más que pestañean: a uno le oí decir que los moros, primero, se metían en los baños y, después, se daban masajes; y otra dijo justo lo contrario. ¿Me quieren engañar? ¡A ver si se creen que nací ayer! ¡Que ya tengo casi 9 meses!

jueves, 30 de octubre de 2008

Que me lo expliquen...


Hace un par de semanas me pasó una cosa de lo más curiosa. Me desperté como todos los días (a eso de las 7 de la mañana más o menos), desayuno, me visten... pero ¡¡cómo me visten!! con un colgajo azul en el cuello... pero... ¿para qué es eso?

En fin, la cosa no acaba ahí. Me llevan a un sitio muy raro donde un señor disfrazado de batman pero en blanco no paraba de hablar (yo creo que me quería quitar a mí el protagonismo). Menos mal que conseguí escaparme un rato y darme un par de vueltas por allí, que si no me quedo dormido del aburrimiento.


Pero ahora viene lo bueno: sin venir a cuento, me cogen en brazos, me acercan a un cacharro lleno de agua y el tipo ese de blanco coge y me echa un chorreón en la cabeza!! ¿A cuento de qué? ¿Yo le hice algo ni ná? Se libró porque había mucha gente, que si no le digo un par de cosas... Y lo más gracioso es cuando me dice que me llamaré Pablo. Jo, ¡que no te enteras! Que me llamo Pablo desde hace mucho tiempo, y no porque tú lo digas, enterao!!



Pues eso, que no entiendo nada de lo que pasó, así que me lo expliquen por favor.

jueves, 11 de septiembre de 2008

canciones infantiles


¿A quién se le ocurre eso de inventarse "canciones infantiles"? Joder, y con eso de que todavía no sé hablar, no sé qué cara poner para que mis papis se callen y dejen de decir chorradas. Porque, a ver, qué es eso de "...eran uno, dos y tres los famosos mosqueperros...". Pero, ¿es que no os habéis leído el libro? ¡Que eran muchos más! Aunque, bien mirado, menos mal que no se lo han leído porque, si no, no veas (eran uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis... y mil... los famosos mosqueperros).

¿Y la del gnomo ese? David, tío, ¿cómo narices puedes ser feliz viviendo junto a la raíz de un árbol? Si era yo viviendo en la cajita de cerillas y estaba agobiado... Ahora, tú lo flipas con eso de que eres siete veces más fuerte que yo. Que te pego un grito y sales voland0!!

Pero el remate es la del arca de noé: ¿no decían que ese señor salvó a todos los animales? Pues yo sólo he contado un cocodrilo, un orangután, dos pequeñas serpientes y el águila real. Ah, y el gato, el topo y el elefante. Vamos, que en vez de construir un arca, a ese tal Noé le bastó con una patera.

Por cierto, ¿no son un poco anticuadas esas canciones? Ya podrían mis papis ponerse al día, jo.

lunes, 8 de septiembre de 2008

caretos


¡Qué bueno estaba esto!


Muchacha, ven p'acá...


joe, que cebollón llevo...

¡¡camarero, más vino por favor!!a que te partes... Pues yo también


lunes, 25 de agosto de 2008

Los titos

Lo de los abuelos, más o menos, lo tengo claro. Pero con los titos tenga la pisha hecha un lío... A ver, ¿quién se supone que ha de ser mi tío? Porque, por ahora, he contado como cuarenta (más o menos). Y cuando empiezan a hablarme de tíos-abuelos y cosas así, ya sí que me pierdo. En fin, mientras ellos se aclaren y me hagan regalos, no hay problema.

Por parte de mi papi, la cosa parece fácil: tengo una tita que, no sé por qué, tiene un ratón y come bolitas de anís. Además, se fue hace tiempo a un sitio muy lejano y ni me llama ni nada (cuando la vea se va a enterar).

Pero con mi mami la cosa se complica. Entre titos, titos-abuelos y titos-políticos no hay quién se aclare. A los que más veo son al tío Kike y a la tía Bea. A Kike creo que le gusta la música y que no tiene espejos en casa; Bea, en cambio, tiene dos grandes espejos en vez de ojos.


Bueno, queridos tíos, que os organicéis en condiciones, que ya ha pasado mi santo y mi cumple-seis-meses y no he visto ná de ná :-(

jueves, 21 de agosto de 2008

Mis abuelos

Como os decía, os voy a hablar de la gente que he conocido en estos seis meses.

Al primero que conocí fue a mi abuelo Enrique, que vino a verme a Francia el día después de nacer por lo que deduzco que no entendió bien eso de que mis papis querían estar unos días solitos conmigo tranquilamente (a lo mejor es que también habla otro idioma, como mi farmor). En fin, qué decir de mi abuelo: es del Betis, y le apasionan los toros y la Semana Santa. Las dos últimas cosas, pasen. Pero, con lo primero... ¿de verdad pretendes ser mi mejor amigo?


Después conocí a mi abuelita Rosy. Según he podido entender, ayuda a la gente con unas terapias de no-sé-qué-cosa-rara (pero, entre nosotros, yo creo que está como una cabra y no hace más que insistir en que me den papillas de bote y pretende que me coma limones "aliñaos").


Y después está mi farmor (o como se diga). Yo creo que también es mi abuela, pero como habla tan raro, pues no se le entiende (tiene que venir de Dinamarca, por lo menos). Mi farmor vive en una casa muy chula con piscina y todo, y me ha reservado una habitación para mí solito (creo que antes era de mi papá, pero seguro que no le importa. Bueno, y si le importa que se aguante, que para algo yo soy el pequeño).


No tengo muy claro para qué sirven los abuelos, pero por ahora no están mal: me hacen muchos regalos, me dan muchos besos y seguro que, cuando mis papis no miren, me dejan hacer muchas cosas divertidas.

martes, 19 de agosto de 2008

Bienvenidos a mi blog.



Pues no sé cómo habrás llegado a parar aquí, pero ya que estás, te voy a contar la de cosas que me han pasado en los últimos seis meses...

Tal día como hoy, hace seis meses, nací. Y se dice pronto, pero tardé unas treinta y pico horas en salir (jo, con lo calentito que se estaba dentro y lo fácil que era todo, a ver a quién le apetece salir).

Por cierto, nací en Francia, en un pueblo de Estrasburgo (cosas de mis papis, que están colgados; a ver, si eres de Sevilla, a cuento de qué te tienes que ir a tener un niño a Estrasburgo, con el frío que hace allí en invierno).

La primera decepción me la llevé al llegar a mi nueva casa. En la barriga, yo pensaba: "qué bien, cuando salga de aquí seguro que voy a una casa enorme con muchas habitaciones". ¡Y una mierda! Van y me meten en una caja de cerillas sin cuarto para mí ni nada ¿Dónde está mi intimidad? Menos mal que aquello duró poco. Después de un mes entero protestando, decidieron hacerme caso y nos fuimos de allí a una casa de verdad, y donde la gente habla normal (bueno, todos menos una señora que dice que es mi farmor, que no sé muy bien qué significa, pero a la que me costaba mucho entenderla al principio).

Una de las cosas que me han enseñado mis papis es a dormir. A ver, como si yo no supiera. Lo que pasa es que duermo cuando me da la gana. Es que hay que ver la manía que tienen de querer dormir más de tres horas seguidas, con la de cosas que hay que hacer!! En fin, para que se calmen un poco, ahora, cuando me meten en la cuna, y después de marearles un rato, me hago el dormido para que se lo crean. Eso sí, cuando escucho que se van a acostar, me despierto para jugar un rato con ellos.

También he aprendido a coger cosas con las manos: la comida de la mesa, los papeles importantes (que, además, se arrugan y rompen con mucha facilidad), el pelo de la gente que me cruzo por la calle...

Ahora estoy aprendiendo a gatear. Seguro que mis papis se lo pasan muy bien cuando pueda gatear por mi cuenta y moverme de un sitio a otro y cogerlo todo. ¡Nos lo vamos a pasar de bien!

Bueno, he hecho muchas más cosas, pero tampoco voy a contarlas todas ahoras, no? El próximo día te cuento cómo es la gente que he conocido hasta ahora (algo parecido a un zoo, vamos).