Hace una semana me llevaron a pasar el fin de semana al campo. Para el que no lo sepa, el campo es un sitio que está, por lo menos, en el polo norte: hacía un frío...!!!
Estuvimos en una casita (creo que por aquí la llaman iglú) muy bonita, con chimenea y todo y estuvimos paseando y viendo animales: cerditos, cervatilllos (mis papis no hacían más que decirles "bambi", pero no, eran ciervos chiquititos... es como cuando le dicen gua-gua a los perros), pollitos, ovejitas y catetitos.
Y hoy hemos ido a pasar el día a Granada. Me han llevado a un sitio que se llama Sierra Nevada, donde me han puesto mucha ropa: abrigo, gorro, guantes... total, ni que fuera el campo. Con el solito que hacía!
Después me han llevado a unos jardines muy grandes que antes eran de unos moros pero ahora no sé muy bien a quién pertenecen. Nos han contado muchas cosas sobre los anteriores dueños pero la que más me ha llamado la atención es que se casaban hasta con cuatro mujeres (pues sí que tenían paciencia estos tíos!!). Seguro que, con tanta mujer, se ponían morados (quizá de ahí venga lo de moro, no?).
Otra cosa que he aprendido es que los guías turísticos mienten más que pestañean: a uno le oí decir que los moros, primero, se metían en los baños y, después, se daban masajes; y otra dijo justo lo contrario. ¿Me quieren engañar? ¡A ver si se creen que nací ayer! ¡Que ya tengo casi 9 meses!